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domingo, 21 de noviembre de 2010

Mujer condenada a muerte por ser católica


A esta mujer la han condenado a muerte por ser católica:

El Gobierno pakistaní ha condenado a la horca a Asia Bibi por ser católica. El próximo lunes, 22 de noviembre (¡este lunes!), vence el plazo que le han concedido para presentar alegaciones ante su condena a la pena capital. Es probable que a Asia Bibi le quede poco tiempo de vida.

En Pakistán, y tratándose de cristianos, las cosas van muy deprisa. Mientras lees esta información, las autoridades pakistaníes podrían ejecutar a Asia Bibi, acusada de decir un día en público que era católica.

Su marido todavía no ha sido capaz de explicar a sus hijas por qué su madre puede ser ahorcada de un momento a otro:

“Me preguntan por su madre, pero yo no he tenido el coraje de explicarles que está condenada a muerte por un delito que nunca cometió".

Las autoridades pakistaníes acusan a esta mujer de blasfemia: cometió el terrible “delito” de defender públicamente su fe católica. En su pueblo, Ittanwali, viven 1.500 familias. Solo tres son cristianas. La familia de Asia, también sus hijas, menores de edad, fue perseguida por sus vecinos, apaleada y torturada. Y ella terminó ante la justicia.

Primero la condenaron a una multa equivalente a lo que gana en un año un trabajador en Pakistán. Y luego la condenaron a muerte por decir que la Verdad reside en el Evangelio. No le queda mucho tiempo de vida.

Después de las inundaciones que devastaron el país, los taliban han desencadenado una oleada de destrucción y muerte contra la minoría católica, el 1,6 por ciento en una población de 165 millones de musulmanes. Los católicos son asesinados, se prende fuego a sus viviendas con ellos dentro, se intenta matar a sus obispos. Y los políticos locales no se atreven a plantar cara al fundamentalismo por miedo a convertirse ellos también en víctimas de la barbarie.

Plataformas ciudadanas han fomentado iniciativas como esta:

La presión directa sobre el presidente de Pakistán puede salvarla. Pero para lograrlo es necesario que tú también hagas algo. Y mejor si lo haces ya, sin esperar a terminar de leer, porque en Pakistán demasiados condenados a muerte no llegan vivos a la horca: un gran número de ellos aparecen asesinados en sus celdas, mientras aguardan la ejecución de la sentencia. Firma ahora desde: http://www.porasiabibi.org
Si conseguimos salvar la vida de Asia Bibi, nunca sabremos si fue tu mensaje o el mio el que terminó de convencer al régimen pakistaní. Tampoco importa demasiado. Pero por si acaso, deberías enviar ya tu petición: http://www.porasiabibi.org


La opinión pública ha frenado muchas ejecuciones. Los propios obispos pakistaníes han hecho un llamamiento a la movilización social como el instrumento más eficaz, y también el último, para tratar de salvar a Asia Bibi. A través de un procedimiento tan simple como un clic se han salvado muchas vidas humanas.

El mayor riesgo que corre en estos momentos Asia Bibi es que en el lugar en que la tienen encerrada hay altas probabilidades de que alguien se tome la justicia por su mano. Ha pasado ya otras veces.

Con nuestras oraciones acompañamos a Asia Bibi.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Quieren acallar a la Iglesia

Cuenta Eugenio Xammar en Crónicas desde Berlín (1930-1936) que en 1934, la Iglesia alemana, especialmente la católica, se oponía al régimen nazi. Y Goebbels profería contra ella amenazas como ésta: «El nacionalsocialismo no está dispuesto a tolerar que el púlpito sirva para hacer propaganda política indirecta y solapada». Hoy en día, en España, se arremete duramente contra la Iglesia católica desde dos diarios progubernamentales, uno más que otro como es público y notorio. Se reprocha a la Iglesia «su persistente e indisimulado activismo político» y su «acoso a algunas instituciones y magistraturas del Estado». Se denuncia que «la Iglesia sigue reclamando en la vida pública española un espacio que no le corresponde. Pero, además, sigue reclamándolo desde unas posiciones abiertamente partidistas, cuando no directamente sectarias». La invectiva periodística concluye: «La jerarquía eclesiástica española ha renunciado a la autoridad moral en favor de la militancia política». ¡Cuánta similitud entre esto y lo de Berlín¡.

A los furibundos ataques se suman noticias de corte anticlerical que informan de la preparación de un programa electoral del PSOE que propone la revisión del Concordato entre el Estado español y la Santa Sede de 1979 y de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980. Se pretendería, así, suprimir, por ejemplo, la presencia eclesiástica en las Fuerzas Armadas y en los funerales y demás actos protocolarios del Estado. Y como guinda a este pastel de ingredientes anticlericales y volterianos, la respuesta ofrecida en su periódico amigo por el presidente del Gobierno. Ante la pregunta precocinada ¿qué le parece la batalla mediática sobre el 11-M? responde de forma magnánima, espléndida, como él sólo sabe: «Como presidente del Gobierno debo hacer un llamamiento a la Conferencia Episcopal para que desde esa emisora de su propiedad se contribuya a la convivencia y a la verdad». O sea que, ese estadista de atolón que, cual lucecita de El Pardo, alumbra la vida plurinacional, ese genio de la gestión pública que eleva nuestros ánimos recordándonos que en economía somos un país que juega en la Champions League, que España, como octava potencia mundial, se prepara para el futuro, y quién sabe si en el 2010 puede situar un hombre en la Luna, gracias a la Ministra de Fomento, ese presidente de dibujos animados tiene aún tiempo para dirigir un llamamiento ¿o requerimiento? a una emisora de radio libre, como hace días lanzó un dardo intervencionista a la banca, sugiriendo ¿o imponiendo? no denegar créditos a los clientes. En verdad, que aspira al control total de la sociedad. Al totalitarismo.

Cuánta razón asiste al embajador español en la Santa Sede, el socialista Francisco Vázquez, al afirmar que «en el PSOE siempre ha habido una corriente anclada en el pasado, que yo he llamado a veces casposa. Están muy atrasados respecto al papel de la fe y del compromiso religioso y lo que eso conlleva, una ignorancia absoluta con respecto a lo que representa la Iglesia en la configuración de muchas realidades actuales como es el compromiso con la igualdad y con la justicia".

El diplomático también arrea a la prensa adicta al Gobierno: "Ha tomado una línea editorial marcadamente contraria a la Iglesia con una deformación importante de la verdad". Lo dice Vázquez. No el cardenal Cañizares ni el cardenal Rouco. Hay en marcha una ofensiva laicista contra la Iglesia que niega su presencia en la vida pública, además de acusarla de hacer política, de ser sectaria y partidista y de estimular la crispación. ¡Cuánta incoherencia en los acusadores¡. Cuando Juan Pablo II se oponía a la guerra de Irak o cuando los obispos de las diócesis catalanas opinaban favorablemente sobre el Estatut, nuestra progresía sonreía hipócritamente. Si la Iglesia católica critica la asignatura de Educación para la Ciudadanía o afirma que sólo es matrimonio la unión de un hombre y de una mujer, entonces, esa misma progresía exclama ¡bah¡ ya están los obispos o el Papa metiéndose en política. La Iglesia católica está donde ha estado siempre: en el Evangelio. Es la única que, separando perfectamente lo temporal de lo espiritual, supera las fronteras nacionales y enlaza a todos los hombres por vínculos superiores a los meramente políticos. Es un aliado indispensable como defensora de los derechos del hombre y en las luchas por la libertad.

El laicismo niega a la Iglesia la defensa de sus enseñanzas e instituciones cuando en la vida pública se vulneran sus derechos y doctrina. Pretende arrojarla a una perpetua zozobra haciéndola depender no del derecho, sino de la benevolencia de quienes manejan un poder inmenso. Persigue su destierro civil recluyéndola en los templos.

Se pretende acallar su voz. Ese hábito tan funesto de impedir hablar, recuerda la anécdota de Melquíades Álvarez en Oviedo por los años 30. Iba a hablar D. Melquíades en dicha ciudad, por primera vez tras abandonar las tesis republicanas y sumarse a la causa monárquica. Sus antiguos correligionarios ovetenses decidieron impedir el discurso. Cuando al orador le tocaba su turno, comenzó un vocerío y una pitada tremendos. Tras minutos de alboroto y como los ruidosos empezaban a flaquear, alguien alentó desde las gradas: «No le dejéis hablar que nos convence». Hoy temen algunos que la voz de la verdad resuene y convenza, e incapaces de soportar la libertad que trae consigo, se vean obligados a silenciarla. Como en Berlín.

Raúl Mayoral Benito
La Gazeta de los Negocios
6.XI.2007

martes, 28 de agosto de 2007

La peligrosa odisea de un cristiano converso en Egipto

Pero, ante las adversidades, Higazi decidió no darse por vencido. "No quiero que la gente se lleve la impresión de que me he echado atrás.

Desde hace unos días, Mohamed Higazi duerme cada noche en un lugar distinto y cambia de número de teléfono cada semana. Este cristiano converso de 25 años se ha convertido en la primera persona en demandar al Estado egipcio por no reconocer legalmente su nueva confesión religiosa, y el reto le ha salido muy caro. Desde que su caso se dio a conocer a la conservadora sociedad egipcia, Higazi ha recibido amenazas de muerte y sus abogados han sido detenidos o han tenido que abandonar el caso, superados por las presiones sociales y por el miedo. Higazi lleva desde entonces una vida clandestina. Es el precio que ha tenido que pagar por exigir un derecho que reconoce la Constitución egipcia: el de la libertad religiosa.

Higazi se convirtió al cristianismo con 16 años. Entonces cambió secretamente su nombre de pila por el de Bishoy, ya que el suyo, Mohamed, es el del profeta Mahoma. Ahora que su mujer, también conversa, está embarazada de cuatro meses, Higazi quiere cambiar su documentación oficial para que conste en la partida de nacimiento de su hijo, pero las autoridades egipcias han rechazado su solicitud. Y demandar al Estado se ha convertido en una peligrosa odisea para él.

El riesgo de ser cristiano

"Higazi está escondido, porque la situación se ha vuelto muy peligrosa", relató a este periódico Mamduh Najla, el abogado que hasta la semana pasada defendía su causa. En una rueda de prensa, Najla anunció que abandonaba el caso, alegando para ello motivos de unidad nacional, y para "no ofender a sus hermanos musulmanes". El abogado, que dirige el Centro Al Kalema para los Derechos Humanos, alegó asimismo que Higazi no le había proporcionado los documentos que probaban que las autoridades egipcias habían rechazado su solicitud. Sin embargo, muchos consideran la ofensa al Islam una mera excusa que encubre las presiones que ha recibido el abogado para retirarse del caso. Y algunos medios incluso señalan que Najla recibió amenazas de muerte de la policía secreta. "Tengo una hija y yo también estoy en peligro", reconoció angustiado en una conversación telefónica.

Otros conversos

Pero, ante las adversidades, Higazi decidió no darse por vencido. "No quiero que la gente se lleve la impresión de que me he echado atrás. Voy a seguir adelante", explicó el converso, periodista de profesión, al diario "Daily News". Y encontró otro abogado.

Sin embargo, apenas un día después de que Najla se retirara, su relevo, Adel Fawzi Faltas, fue arrestado por la Policía, y está siendo interrogado. Faltas es el representante en Egipto de la Asociación Cristiana de Oriente Medio, y ha sido detenido junto al fotógrafo copto Peter Hezat Hana, bajo los cargos de hacer proselitismo cristiano en Egipto e intentar derrocar al Gobierno. Sus viviendas fueron registradas y la Policía se incautó de libros, ordenadores y documentos.

Otro abogado, Ramses al Nagal, que trabaja con casos de cristianos que se convirtieron al islam y luego decidieron volver al cristianismo, reconoció que Higazi no cuenta con abogado alguno actualmente. "Para él es difícil encontrar letrado ya que la mayoría son musulmanes y no quieren aceptar un caso así", señaló.

Egipto es peculiar

El "caso del cristiano converso" ha abierto un profundo debate en la sociedad egipcia, especialmente entre sus intelectuales más liberales, que consideran que ha llegado el momento de un cambio. A pesar de que la libertad religiosa está reconocida en Egipto, el artículo 2 de la Constitución señala que la "sharia" o ley islámica "es la fuente principal del derecho".

"La realidad de nuestra sociedad no se ajusta a la Constitución, porque es imposible convertirse al cristianismo", explica a este diario Emad Gad, analista del prestigioso Centro de Estudios Políticos y Estratégicos Al Ahram.

Higazi se ha convertido en un símbolo para los defensores de los derechos personales en Egipto, pero también en blanco de los odios de los más extremistas. El jeque Yussef el Badri ha emitido una "fatua" (decreto religioso) que aprueba el derramamiento de la sangre del "apóstata" Higazi. "Se le debe pedir que se arrepienta, si no lo hace se le debe golpear en el cuello y si persiste se le debe aplicar la pena de muerte", señaló el jeque al diario "Daily News".

Aunque, realmente, el caso de Higazi, no es el primero. "En Egipto ha habido cientos de casos de musulmanes que han decidido cambiar de fe, pero hasta ahora siempre lo habían hecho en secreto para evitar problemas. Higazi es el primero que lo ha hecho público", explica Yussef Sidhom, editor del semanario copto "Watani". Los coptos pertenecen a una antigua rama ortodoxa del cristianismo, y componen el diez por ciento de la población egipcia. "En cualquier sociedad saludable la gente se cambia de una fe a otra sin problemas", señala el editor, "pero esto es Egipto".

13.08.07 ABC

jueves, 21 de junio de 2007

en Irak los cristianos están muriendo

ROMA, 21 Jun. 07 (ACI).-El procurador del Patriarcado caldeo ante la Santa Sede, P. Philip Najim, advirtió que los atentados terroristas, los secuestros y las conversiones forzadas están haciendo que la Iglesia en Irak esté desapareciendo, pues los extremistas han convertido a los cristianos en "el chivo expiatorio".

"Iglesias cerradas, coches bomba, conversiones forzadas, secuestros: en Irak los cristianos están muriendo. La Iglesia está desapareciendo bajo los golpes de persecuciones, amenazas y violencias por parte de extremistas que no dejan otra opción: o la conversión o la fuga", expresó durante la Misa en sufragio del P. Ragheed Aziz Ganni, sacerdote caldeo asesinado el 3 de junio en Mosul (Irak), junto con tres subdiáconos.

El representante de los caldeos alertó que "los secuestros de sacerdotes son cada vez más frecuentes" y los fieles, si quieren quedarse en sus casas o permanecer en la fe, están "obligados a pagar 'impuestos'". Advirtió que estas presiones han incrementado la emigración de cristianos que ven como única alternativa para sobrevivir el "renunciar a sus propias raíces, dejar su propia patria".

El sacerdote dijo que los cristianos iraquíes se han convertido "en el chivo expiatorio del que hay que aprovecharse o al que hay que eliminar". Los extremistas, narró, les impiden profesar su fe libremente, imponen el velo musulmán a las mujeres y arrancan las cruces de las iglesias.

En ese sentido, afirmó que el P. Ganni "es un mártir de esta Iglesia caldea ensangrentada a la que Benedicto XVI llama Iglesia de los mártires vivientes".

"Su martirio debe ser una aurora nueva para la vida y para la paz futura de Irak, dejando espacio a la esperanza cristiana. Tenemos necesidad de que la Santa Sede aliente a la Iglesia en Irak y a todos los cristianos a la unidad", expresó.

La Eucaristía se realizó en la capilla del Colegio Pontificio Irlandés, donde el sacerdote asesinado vivió cinco años. Participaron el Prefecto Emérito de la Congregación para las Iglesias Orientales, Cardenal Ignace Moussa Daoud; el procurador del Patriarcado de los Sirios de Antioquía ante la Santa Sede, Mons. Mikhail Jamil; el Arzobispo emérito de Dublín, Cardenal Desmond Connell, embajadores de varios países, entre otros

miércoles, 28 de marzo de 2007

El turno de la Iglesia Católica

Ahora le toca a la Iglesia Católica ser diana de ataques, blasfemias, imágenes pornográficas, películas eróticas en las que se compara el éxtasis con la carnalidad sexual o películas con algún o varios Oscars en las que se ridiculiza a personas concretas o a la propia Institución con actitudes o posturas noñas o pasadas de moda. Podríamos seguir con esta ristra de disparates pero basta con estos botones de muestra.

Quizá sea ocasión de reflexionar por sus causas, remontarnos a sus orígenes y esbozar alguna conclusión: si la Iglesia Católica representa la Verdad y es depositaria de la única verdad por la que merece la pena vivir, para aquellos a los que molesta que una mayoría de personas beban de esa fuente, busquen ser felices a través de senderos un tanto angostos pero certeros, o lo que es peor, vivan con una coherencia contagiosa y visible su fe, resulta lógica y necesaria su beligerancia y rebeldía ante esta realidad repudiada y denostada. Pero lo que ocurre es que a esta minoría poco silenciosa y bien orquestada a través de los medios de comunicación, rezuma un fuerte olor a azufre: son pocos pero hacen daño porque tienen poder, saben actuar y cuentan con recursos económicos y sociales para conseguir sus propósitos. Y esto, no ha hecho más que empezar.

¿Cómo puede frenarse este ataque a la línea de flotación de la Institución más antigua de la historia? Son varios los niveles, en los que puede plantearse la estrategia, a nivel personal, a nivel familiar, a nivel social y a nivel eclesiástico; todos ellos, de la mano de esas figuras tan conocidas que hace años se colocaban como decoración en los cuartos de baño, de los monos que no ven, que no oyen, que no hablan: no leer lo que es negativo y atenta la conciencia de cada uno, apagar el televisor cuando no quiere verse lo que no debería ser noticia, no escuchar lo que debería silenciarse y hablar como protesta en positivo para denunciar todo aquello con lo que no se está de acuerdo, pero con argumentos convincentes.

Pero esto exige vencer el conformismo, la mal llamada pereza mental— porque la pereza no sólo es mental—, y proponerse actuaciones puntuales y eficaces que tengan repercusión mediática: es mucho más lo que une a las personas que lo que desune y por ahí es por donde hay que empezar. Una posible alternativa puede consistir en crear redes de apoyo mediático para facilitar a los medios de comunicación todo tipo de informaciones optimistas, testimonios de personas que avalen con su vida lo que defienden o sugerencias puntuales que mejoren la sociedad que tenemos y en la que maduramos. Un ingrediente fundamental de esta receta debe ser el respeto a los demás, a sus creencias, a sus convicciones y a sus opciones fundamentales; el itinerario de la convivencia pacífica —para que sea un arte y no un desastre— discurre por la cortesía, por la buena educación no por la crispación o desprecio que convierte a la persona que lo practica en un maltratador o maltratadora.

Marosa Montañés Duato

domingo, 11 de marzo de 2007

IU y los "privilegios" de la Iglesia

A mediados del pasado mes de febrero, IU y ERC, socios del Gobierno, presentaron y votaron a favor de una proposición no de ley para suprimir los "privilegios" de la Iglesia Católica y reformar los acuerdos con la Santa Sede. Fue un nuevo ataque del laicismo excluyente y del fundamentalismo anticlerical.


La propia exposición de motivos de esta proposición no de Ley ponía de relieve que esta iniciativa no se planteó desde la moderación y la sensatez que requieren estas cuestiones, sino desde una posición apriorística o dogmática que busca discriminar injustificadamente a la confesión religiosa mayoritaria en España con relación a otras confesiones o asociaciones. Pretenden así negar a la jerarquía eclesiástica católica su derecho a la libertad de expresión, como si no fueran ciudadanos españoles a quienes ampara la Constitución. El portavoz del Grupo Socialista durante el debate de dicha proposición, Ramón Jáuregui, llegó a hablar de "combate brutal desde la jerarquía eclesiástica hacia el Gobierno", un exceso extraordinario e incompatible con moderación ninguna.

En el primer párrafo de la proposición se hablaba de una supuesta "actitud recalcitrante" de la jerarquía católica contra los avances sociales a favor de la igualdad. No cabe mayor despropósito. El cristianismo revolucionó el mundo al proclamar la igualdad de todos los seres humanos y su dignidad radical. Puede que los cristianos no hayan sido en todas las épocas consecuentes con las enseñanzas evangélicas. Pero no cabe duda de que quienes predican el amor al prójimo y dan testimonio con obras y no sólo con palabras de su compromiso con la justicia y la lucha contra la pobreza, la exclusión social y la discriminación en el mundo entero no merecen ser tildados de mantener una actitud recalcitrante contra los avances sociales a favor de la igualdad ni de ser enemigos de la libertad. Por otra parte, los principales responsables de la construcción de Europa compartieron los valores del humanismo cristiano.

Hay que poner de relieve la sinrazón de una proposición que tan sólo pretendía amordazar a una confesión como la católica mayoritaria en España, porque no les gusta el uso que hace de su libertad de expresión. Izquierda Unida, el partido que la presentó, demostraba así la fidelidad a su tradicional dogmatismo ideológico al sostener en el texto que las opiniones de la jerarquía católica son "anticonstitucionales". Conociéndolos, podrían estar acusando a la Iglesia Católica de deslealtad con la Constitución para expulsarla del sistema democrático, resucitando la cuestión religiosa que tanto daño hizo a la convivencia en España.

En su proposición denunciaban que la Iglesia Católica se financiara con cargo a los presupuestos del Estado. Es evidente que, aunque en el momento de presentarla eso era así, ni ahora ni cuando se votó tenía sentido dicha afirmación, después del reciente acuerdo del Estado con la Iglesia Católica sobre la financiación.

El hecho de que España sea un Estado no confesional no significa que deba vivir a espaldas de la realidad sociológica del país. Y, como es lógico, el Gobierno debe velar también por el respeto de la libertad religiosa y de culto, como el artículo 16 de la Constitución prevé. En este sentido, no hacemos nada diferente a lo que ocurre en los países de nuestro entorno. Quienes intentan envolverse en el manto constitucional para atacar a la Iglesia Católica, deberían tener en cuenta que nuestra Constitución obliga al Estado a colaborar con ella y las demás confesiones, lo que exige que los poderes públicos promuevan las condiciones para que la libertad religiosa se pueda ejercer de modo real y efectivo.

Está claro que Izquierda Unida no ha leído la Constitución y, en concreto, su artículo 16,3, inciso segundo: "Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". Este precepto demuestra sin lugar a dudas que la Constitución ha querido reconocer la importancia social de la Iglesia Católica, y de ahí que el Estado deba prestar una especial relación a las relaciones con esta confesión religiosa.

Pues bien, ¿quiénes fueron favorables a la mención explícita de la Iglesia Católica? Unión de Centro Democrático –partido al que yo pertenecía entonces–, Alianza Popular y, miren por donde, el Partido Comunista, es decir, el partido que, según tengo entendido, es mayoritario en Izquierda Unida.Votó en contra el Partido Socialista Obrero Español. No sólo eso: en la explicación de voto el señor Solé Tura, perteneciente por aquel entonces al grupo comunista, manifestó que este artículo –el 16– "constituye un enorme progreso, puesto que constitucionaliza la libertad religiosa y de cultos, la libertad ideológica tanto en el plano personal como en el colectivo, establece con claridad la separación entre la esfera religiosa y la esfera estatal y, en definitiva, permite abordar con serenidad la superación de la vieja y nociva contraposición entre clericalismo y anticlericalismo". ¿Por qué quiere ahora IU romper aquel consenso constitucional? ¿Por qué ese empeño en destrozar la concordia nacional?
Podría irse todavía más allá, y afirmar que la libertad religiosa no es sólo un derecho fundamental, sino que debe ser entendida como uno de los principios constitucionales. En el ordenamiento constitucional español no confesional no sólo se admite la cooperación del Estado con la Iglesia Católica y las demás confesiones religiosas, sino que se trata de un deber, porque el Estado se configura en una sociedad donde el hecho religioso es un componente básico.

Los poderes públicos, en suma, deben tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española. Son palabras literales de la propia Constitución. Y con esta actitud de reconocimiento y atención al hecho religioso, una de las primeras leyes orgánicas postconstitucionales fue la relativa a la libertad religiosa cuya promulgación tuvo lugar el 5 de julio de 1980. Por cierto, en el marco de esta estrategia de confrontación sistemática que preside las actuaciones de Izquierda Unida, también pretenden la derogación de la vigente Ley Orgánica con la única finalidad de coartar la libertad religiosa.

Pues bien, en el bloque de constitucionalidad integrado por el art. 16 de la Constitución Española y la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, se establecen tres niveles de protección estatal de las Iglesias, confesiones y comunidades religiosas. El más alto nivel es el otorgado a la Iglesia Católica (única mencionada expresamente en el texto constitucional) y a las confesiones que firmen acuerdos de cooperación con el Estado (hasta ahora, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, la Federación de Comunidades Israelitas y la Comisión Islámica de España). Un segundo nivel de protección estatal lo obtienen las entidades religiosas inscritas en el correspondiente registro público del Ministerio de Justicia. Por último, se reconoce y tutela por los poderes públicos la libertad religiosa de los individuos y las comunidades que existan en España sin estar inscritas en el registro del Ministerio de Justicia.

Esta es la realidad. No se trata de privilegiar a nadie, ni de favorecer a la jerarquía católica ofreciéndole un trato diferencial, como se decía en el punto segundo de la proposición de Izquierda Unida. Se trata de cumplir un mandato constitucional y de abordar las relaciones con cada una de las confesiones religiosas en función de su implantación en nuestra sociedad. Y si la realidad es que la Iglesia Católica es ampliamente mayoritaria, cualquier Gobierno debe tener esto en cuenta. Pretender tratar a todos por igual sería discriminatorio, pues ha de tenerse en cuenta que se trata de situaciones desiguales. Por otra parte, es de justicia que los poderes públicos reconozcan la contribución de la Iglesia Católica a la conservación de nuestro patrimonio histórico-artístico, a la difusión de los valores constitucionales a través de la enseñanza y a la lucha contra la pobreza y la marginación a través de las grandes obras sociales promovidas por la Iglesia y los católicos.

No se debe discriminar desde los poderes públicos de manera tan injusta a una confesión religiosa por el hecho de que no guste su doctrina y la forma en que se expresa en público. Mal que les pese estamos en una democracia, en un Estado donde los derechos y libertades fundamentales son protegidos por el ordenamiento jurídico y por los poderes públicos al amparo de la Constitución. En el marco de la misma se firmaron los Acuerdos con la Santa Sede que tanto disgustan ahora a IU y que no necesitan de ninguna revisión que sería fruto de actitudes anticlericales contrarias al contenido esencial del derecho a la libertad religiosa.

Los mozos del encierro de Pamplona a las ocho de la mañana se congregan ante del cohete y gritan: "San Fermín, San Fermín". No tengo muy claro qué van a tener que gritar a partir de ahora para defender lo que Joan Tardá denomina la aconfesionalidad, la laicidad de nuestro Estado.

Jaime Ignacio del Burgo

jueves, 1 de marzo de 2007

Un obispo amenazado de muerte en Pakistán

ROMA, miércoles, 28 febrero 2007 (ZENIT.org).-El obispo de Faisalabad, Joseph Coutts, está en el objetivo de los extremistas musulmanes debido a sus esfuerzos por entablar un diálogo interreligioso, y viene recibiendo amenazas de muerte desde diciembre.

El prelado, junto a dos musulmanes, un periodista y un intelectual, ha recibido amenazas por haber participado en un encuentro interreligioso en una madrasa (escuela coránica). Las amenazas por teléfono y carta han sido reivindicadas por un grupo extremista que se autodefine «Frente de los soldados islámicos».

El obispo Coutts asegura que no se arredrará y que seguirá promoviendo las actividades interreligiosas, «en aras de la armonía social y la paz religiosa en el país». En una entrevista con Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el obispo dijo: «Hemos experimentado la violencia de ciertos grupos musulmanes extremistas, una violencia que antes no existía. Se trata de un fenómeno nuevo que no proviene de la población en general, sino de la promoción de esta forma de pensar dentro de grupos extremistas».

En Pakistán, país de 150 millones de habitantes, los católicos representan a una pequeña minoría de 1,5 millones de creyentes. ZS07022808

viernes, 23 de febrero de 2007

Messori revela nombres y apellidos de "lobbys" anticristianos

Denuncia a OMS, homosexuales, masones, farmacéuticas y ecologistas

MADRID, 22 Feb. 07 / 08:37 am (ACI).- El periodista y escritor Vittorio Messori denunció que la Organización Mundial de la Salud (OMS), ciertos sectores de la masonería, asociaciones homosexuales, multinacionales farmacéuticas y potentes organizaciones ecologistas constituyen "lobbys" anticatólicos que "odian el cristianismo por nostalgia del paganismo".

En una entrevista al diario italiano La Stampa y traducida al español por La Razón, el articulista italiano asegura, en sintonía con el Papa Benedicto XVI, que "la acción de estos influyentes grupos de presión no se dirige sólo hacia el matrimonio y la familia desde la perspectiva de la fe, sino contra todo el complejo ético y moral de la Iglesia".

Tras describirlos como círculos liberales radicales "de lo políticamente correcto", Messori precisó que habla "por ejemplo, de la OMS en temas de contracepción, aborto, diagnóstico prenatal para eliminar a los fetos con malformaciones; también de algunas siglas importantes del medio ambiente que querrían liberarse del Evangelio para recuperar nostalgias paganas o ciertos sectores de la masonería que, sobre todo en los países latinos y bajo influencias francesas y españolas, son hostiles a la moral católica".

Estos "‘lobbys’ a los que se refiere el Papa" son también las "grandes organizaciones de homosexuales, muchas de matriz anglosajona. Los gays, como todas las minorías, a menudo se pelean en el seno de sus comunidades, pero especialmente en los EEUU superan sus desavenencias en la aversión prácticamente unánime de la ética ‘papista’".

"Después -continúa- está la colosal industria farmacéutica, el negocio más rentable de la economía global, que obtiene ganancias formidables de la producción de píldoras anticonceptivas, preservativos y otros fármacos e instrumentos que contradicen con los hechos las indicaciones de la Iglesia".

Zapatero: caricatura de lo "éticamente correcto"

El periodista católico advierte en la entrevista sobre los grupos de presión políticos que atacan a la familia, "sobre todo ciertos influyentes sectores del Partido Socialista Europeo, ese grupo europarlamentario que no ha aceptado al católico Rocco Buttiglione como comisario solo porque no ha ocultado que es creyente; los mismos que no han querido mencionar las raíces cristianas en el texto de la Constitución Europea".

Al respecto, y tras calificar al Presidente español José Luis Rodríguez Zapatero de "cabecilla casi caricaturesco de lo ‘éticamente correcto’ que impera en Bruselas", de "un radicalismo de masas que ve en la Iglesia a su enemigo jurado", Messori asegura que el "odio hacia el cristianismo" de estos grupos explica su "deseo de cerrar un paréntesis evangélico que ha durado veinte siglos".


El problema está en casa

El conocido apologista católico no solo reconoce y agradece desde una perspectiva providencial los ataques frontales que sufre la Iglesia desde fuera sino que lamenta las dificultades en su interior: "A veces tengo la impresión de que el Papa es un jefe sin tropas", expresa.

"Hoy asistimos a una especie de cisma sumergido de los creyentes que, sin manifestarlo públicamente, no obedecen en privado a las normas morales de la Iglesia. Son los que, si les preguntas, se dicen católicos, incluso van a Misa, pero no siguen las directivas sobre ética sexual y familiar. Desde el uso de los métodos contraceptivos a la aceptación del divorcio, a la convivencia, la homosexualidad o incluso el aborto".

Finalmente, el periodista critica la incoherencia entre doctrina y praxis de los políticos que se postulan así mismos como defensores a "ultranza" de la Iglesia y la familia. Como muestra de ello menciona a los líderes italianos de la CdL (la coalición italiana de centro derecha) contrarios a las nuevas leyes de parejas de hecho (DICO). "Están todos, pero absolutamente todos, en una situación familiar que para la Iglesia es irregular", señala.